Madrugada Que disfruten los que han labrado Los surcos del abecedario Que iluminen los que han contado Los misterios del rosario Los maestros del ábaco Recorren los fractales del universo Habitarán el átomo En cada uno de sus elementos Los escultores del aire tienen alas Componen las partituras de la alborada La condena de amontonar letras Es para los esclavos de la madrugada