primero fueron los sueños
pasadizos de algún palacio
en un lugar incierto,
cielos nocturnos
con sus estrellas moviéndose,
brujas, magos, duendes,
la desnudez de la mujer y la luna,
el ocaso irrepetible
que la memoria no salvará
los sueños invitaban
a esa antesala de la realidad,
a un mundo sin lógicas rectoras,
a veces espejo de la vida,
algunas otras oráculos ambiguos
ahí habitan los recuerdos dentro de otros
luego se esfumaron los sueños
se desnudaron las noches
el cuerpo
tendido a la luz de la luna
tembló
llegó la flor fragante
a habitar las noches
teñidas por vapores
Comentarios
Publicar un comentario