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Sentencia de medianoche

 Apaguen sus luces, apáguenlas
Que sus ojos ya no brillen
Dejen que las aguas saladas
Cubran las velas de sus corazones

Aparten sus deseos de la última luz del día
Lleven su cuerpo al negro corazón de las cuevas
Deslícense en el filo de la hoja fría
Y caigan a la tierra, que los devore

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